El protocolo está muy instaurado en nuestra vida diaria, solo que tenemos que saber diferenciarlo para poder aplicarlo. Donde más horas pasamos al día, es en el trabajo, por eso debemos saber algunas pautas generales del protocolo en la empresa.

El protocolo empresarial se refiere al conjunto de reglas sociales y formales que deben cumplirse en la empresa. En todas las empresas existe un Manual de Protocolo Empresarial, redactado internamente para todos los trabajadores de la compañía, y es muy interesante que todos los empleados sean conocedores de su contenido.

  • Cortesía en la oficina y en el despacho

La cortesía es indispensable en el ámbito laboral. Se manifiesta, sobre todo, en el tono de voz y actitudes hacia quienes nos rodean. Debemos diferenciarlo de nuestro comportamiento social, familiar y personal, incluso el tono de cortesía es diferente en el trabajo.

Tenemos que tener en cuenta el grado de formalidad en el comportamiento y vestimenta, dependiendo de la actividad que se realiza en la empresa. Ser natural y comedido, y tener respeto a las jerarquías lo englobamos en este apartado del protocolo empresarial.

Como consejo, si sonreímos cuando hablamos con alguien y tenemos un buen humor, conseguiremos un mejor rendimiento de las personas que nos rodean.

  • La puntualidad

Es una regla de urbanidad que debería ser inquebrantable. Llegar puntual es una señal de respeto y consideración, y además, contiene beneficios; es un plus para lograr el éxito del evento o consecución de la meta propuesta.
Podemos decir que la puntualidad es una forma de cortesía.

  • Presentaciones y relaciones sociales

El saludo es muy importante, ya que es el primer contacto físico con otra persona y puerta de entrada a la conversación. La forma más extendida es el apretón de manos, y dice mucho de la personalidad y del comportamiento de cada uno. Debe ser natural, no muy fuerte pero sí firme, no muy largo pero tampoco muy rápido. Sobre todo, no olvidarnos mirar a los ojos a la persona a quien saludamos, ya que demuestra que estamos interesados en conocerle.

Lo correcto es saludar a todo el mundo por igual, siendo cualquiera su condición, sin diferenciar su cargo en la empresa. Pero a la vez, no debemos tutear a nadie hasta que la otra persona nos lo proponga.

Existen dos expresiones que es muy recomendable utilizar y que jamás pasarán de moda, y son “por favor” y “gracias”. Nunca está de más ser educado en nuestro día a día y conseguiremos mejores respuestas de nuestros compañeros.

Cuando nos encontramos en una conversación distendida, aun así debemos cuidar las formas, y eso incluye no corregir de terceros en público. Además, no debemos indagar sobre la vida íntima de los demás, y no interrumpir. Esperaremos a que nuestro interlocutor haya concluido su idea o discurso para expresar la propia, y no insistiremos sobre un tema cuando ya se haya cambiado a otro.

  • Presidencia en los actos

La presidencia señala el puesto de honor en todos los actos; es el foco de atención de los asistentes y medios informativos. Habitualmente la presidencia la toma el anfitrión del evento en cuestión. Es él quien debe iniciar, dirigir y concluir el evento que se trate. Existen dos tipos de presidencias según el número de personas que lo constituyan:

  1. Unipersonal: el número de personas que acompañan al Presidente (según su cargo o rango) es impar.
  2. Bipersonal: dos personas son las que presiden el acto que actúan como una unidad. Por ejemplo: SS.MM. los Reyes; el Rey y la Reina son dos personas que actúan como una.
  • Colocación de banderas

No se debe mezclar el logotipo de una empresa en forma de bandera, con las banderas oficiales en una misma fila de mástiles. Siempre se ubicará en un espacio diferente.

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