Llego a la oficina después de estar todo el día fuera. He tenido varias reuniones y visitas a clientes. Ahora tengo que responder correos y actualizar los datos de mi CRM y mi ERP, responder correos pendientes en Outlook, modificar datos de hojas Excel y terminar una oferta. Veo modificaciones en un documento Word que tenemos compartido varios compañeros del departamento y termino mi parte. Me centro ahora en la presentación que tengo programada para el próximo jueves, finiquito algunas slide con efectos y fotos que han incluido en el Power Point, actualizo la información con algunos datos de Internet, y fin. Momento para desconectar el móvil de la base de expansión e irse a casa.

¿Qué ha cambiado respecto del pasado de este relato diario tan común?

El iPad fue el killer del PC. ¿Hará lo mismo el móvil con el iPad? A rey muerto, rey puesto, dicen por ahí. Hace apenas un lustro, pocos habríamos pensado que, durante la presentación del iPad a cargo de Steve Jobs, ese nuevo dispositivo podía convertirse en el sucesor del PC. Remontándonos a sus orígenes, parece que así ha sido. A toro pasado podemos decir que fue el comienzo de un cambio en el consumo de información. Esto explicaría que desde entonces apenas se hayan vendido PCs para uso doméstico. Todo han sido tabletas y portátiles (excepto algún que otro all-in-one).

Media década después nos volvemos a preguntar qué va a pasar ahora tras la salida de un nuevo dispositivo que tiene muchas opciones de cambiar nuestra manera de realizar el trabajo diario. Este dispositivo de Microsoft es una base de conexión para los nuevos móviles Lumia con Windows 10 Mobile. Tienen dimensiones similares a un pequeño disco duro externo y nos permiten conectar el móvil a una pantalla externa (resolución 1900×1080), un teclado y un ratón. ¡Y listo!, ya tenemos un PC. Un PC con su Outlook, Word, Excel, PowerPoint… totalmente compatible con los que tenemos en nuestro PC/Portátil.

En esto es en lo que se ha enfocado Microsoft para llevar a cabo la convergencia móvil-escritorio. Un enfoque que se va materializando con su nuevo sistema operativo Windows 10 Mobile, sus nuevos dispositivos Lumia 950 y 950 XL y el nuevo concepto de aplicaciones universales. Con esta nueva estrategia, Microsoft quiere disponer de una plataforma común de programación para que los desarrolladores puedan realizar aplicaciones en Windows 10 y sean operativas para PCs, portátiles, tabletas y móviles al mismo tiempo.

Sin embargo, hay pocas aplicaciones que cumplan estos requisitos. La idea está en una fase inicial, pero las primeras pruebas que hemos realizado sobre documentos de ofimática y su compatibilidad, así como su manejo, nos hacen albergar buenas esperanzas. Parecen revelar que podremos contar con una plataforma común de gestión, administración, producción y consumo de información sin los molestos cambios entre plataformas cuando quieres o necesitas esta movilidad.

Aunque hay algunos escépticos ante estas nuevas funcionalidades, personalmente creo que se siguen dando pasos importantes en esta dirección. Las primeras aplicaciones universales salieron en Windows 8. Podemos decir que ahora estamos en la versión 2.0, pero me parece un buen comienzo el hecho de trabajar con información independiente de la plataforma, centrándome en el dato y en la importancia de la información. Se han dejado atrás preocupaciones como el no poder hacer la presentación por no tener batería, haber olvidado el portátil o haber gastado más en la gestión de quien alberga el dato que en la gestión del propio dato, algo que no suma nada a la producción de la empresa.

En breve haremos un análisis más exhaustivo de estos dispositivos para ampliar información, ya que a buen seguro vamos a hablar mucho de esto en los próximos meses.