Cuando uno se mueve en el entorno de la Prevención de Riesgos Laborales, algo que se oye habitualmente desde los responsables, es que la prevención es un tema de todos. Y tras varios años trabajando en este sector puedo decir con total seguridad que así es.

Todavía nos podemos encontrar en algunas organizaciones al Responsable de Prevención de Riesgos Laborales haciendo de vigilante, siempre alerta para detectar y corregir las desviaciones que se ocasionan. La seguridad y salud en el trabajo no tendría que “recaer” en una única persona o departamento, aunque así sea en numerosos casos, sino que debería ser una red que se extienda por cada área y rincón de la organización, empezando, por supuesto, por la alta dirección.

Esta cultura de seguridad en las organizaciones, es decir, una cultura de seguridad basada en la conducta, está muy relacionada con la norma ISO 45001.

En marzo de 2018, se publicó un nuevo estándar que llevábamos tiempo esperando, la norma ISO 45001:2018. Como se ha venido haciendo desde que ISO lo decidiese en 2012, esta norma de gestión utiliza un enfoque común para todas las normas, que es el denominado anexo SL o estructura de alto nivel.

Esto ha supuesto un cambio relevante en el desarrollo de un Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo, destacando que el resultado previsto es prevenir fallecimientos, daños y deterioros de la salud de los trabajadores y proporcionar un lugar de trabajo seguro y saludable. Este es su objetivo, su razón de ser, y a lo largo de la norma puede verse que muchos de los requisitos están relacionados directa y explícitamente con dicho objetivo.

En la norma ISO 45001 existen diversos cambios respecto a la norma OHSAS 18001:2007 que son debido a la adaptación a la estructura de alto nivel:

  • Contexto de la organización
  • Gestión de riesgos y oportunidades
  • Liderazgo y compromiso de la organización
  • Evaluación del desempeño
  • Gestión de la información documentada

Pero también hay otros cambios específicos para ISO 45001, entre los que se encuentran los siguientes, relacionados con los trabajadores:

  • La participación y consulta de los trabajadores está claramente destinada a contribuir en el proceso de toma de decisiones, y no a la involucración una vez que se toman las decisiones.
  • Los trabajadores deben tomar conciencia de la política y objetivos de la Seguridad y Salud en el Trabajo, su contribución a la eficacia del Sistema de Gestión de la Seguridad y Salud en el Trabajo, los resultados relevantes de las investigaciones de los accidentes y las lecciones aprendidas, la capacidad de alejarse de una situación peligrosa…
  • Adaptar el trabajo a los empleados para implementar las acciones.
  • La alta dirección debe comunicar todos los resultados obtenidos en la revisión del sistema de gestión a sus empleados y a los representantes de los empleados.
  • Evaluar la necesidad de acciones correctivas con la participación de los trabajadores.

Se concluye claramente que los trabajadores deben estar involucrados, haciendo de la toma de conciencia un tema cultural, que se consigue compartiendo información.

Esto puede resumirse en una frase:

“Dime y lo olvidaré. Muéstrame y lo recordaré. Involúcrame y lo entenderé para siempre”- Confucio

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